L8. Video TV UNAM Observatorio, Gentrificación: Segregación Urbana

La gentrificación se entiende como los cambios y las transformaciones en ciertas zonas de la ciudad, donde se realizan inversiones que incrementan la plusvalía y el nivel de vida, por medio del mejoramiento de inmuebles y espacios urbanos deteriorados, esto con la finalidad de atraer a sectores con mayores ingresos, teniendo como efecto adverso el desplazamiento de población que no puede cubrir los nuevos gastos de vivienda, comercio o servicios.

El concepto se genera en los años 60, resultado del estudio del proceso en un barrio obrero de Londres, donde se implementó un proyecto de mejoramiento por medio de la inversión privada y que atrajo a población de clase social alta. Denominada como “Gentry”, generando el desplazamiento de población, asociándole así al concepto, un significado también de confrontación de clases sociales, empleando este concepto desde entonces, para describir el fenómeno presente en las transformaciones en algunas zonas específicas de las ciudades.

Se consideran argumentos positivos el mejoramiento y la inversión de las zonas deterioradas, ya que regularmente este fenómeno se presenta en las zonas con potencial de revalorización significativa, los cuales se han deteriorado por el mismo proceso orgánico físico y el abandono por parte de las autoridades responsables, por otra parte, el enfoque de intervenir ciertas zonas de la ciudad para mejorar el tejido social de las mismas, se maneja solamente en el discurso de la gentrificación positiva, ya que en la realidad en la mayoría de de los casos, se afecta a la población de bajos ingresos.

Los tipos de desarrollos presentes en este fenómeno están enfocados a la inversión privada, por lo cual se busca el mayor retorno, independientemente de las cuestiones sociales, las cuales solo se consideran para poder lograr la recuperación de las inversiones, una vez que se realizan los mejoramientos, se incrementan los costos del suelo y de los servicios, la población que no tiene la capacidad de cubrir los gastos, aun siendo propietarios son desplazados, creando entonces una barrera en la que solo pueden acceder los sectores sociales con una mayor capacidad económica.

De acuerdo a las responsabilidades de los gobiernos, que son los encargados de distribuir los recursos para el desarrollo igualitario, en estos casos, si las inversiones no se implementan de manera regulada y dosificada, se crean entonces las esferas donde no hay un límite de inversión y de transformación y en donde los gobiernos no se involucran, siendo que el desplazamiento de población le genera costos a los gobiernos, ya que a pesar de que no está comprobado, la población desalojada regularmente se asienta en zonas periféricas que demandan servicios, infraestructura y equipamiento.

Respecto a los aspectos sociales que se presentan en las zonas de medianos y bajos recursos, los lazos de comunidad se desarrollan en las zonas inmediatas a las viviendas, en cambio para los sectores sociales con mayores ingresos, los lazos sociales no necesariamente están relacionados en la ubicación de la vivienda, siendo entonces un aspecto en el que el mejoramiento de ciertas zonas de la ciudad, en el que se incrementa la plusvalía, no se articula un tejido social en el espacio inmediato en el que se desarrolla.

Este tipo de efectos y consideraciones, son indispensables para la planeación urbana, ya que es necesario tanto impulsar el desarrollo económico, como tener en cuenta los aspectos sociales, ya que en la actualidad las estructuras tanto privadas como de gobierno, funcionan de acuerdo al modelo neoliberal, en el que el valor económico es el principal elemento a considerar para la inversión y desarrollo de proyectos urbanos de tipo recuperación o renovación.

Este tipo de proyectos y desarrollos ya se encuentran en ciertas zonas de la Ciudad de México, en donde, en los últimos años se han impulsado ciertas delegaciones y colonias, en las cuales el enfoque es mejorar las zonas donde se encuentran centros de concentración poblacional, ya sea por equipamientos u oficinas administrativas de gran demanda, acompañándose del desarrollo de nuevas viviendas y mejoramiento de las ya existentes.

Derivado de los efectos sociales negativos identificados, se han creado grupos y organizaciones sociales, en los que se busca detener el desarrollo de estos proyectos, al exponer las irregularidades y las incongruencias que se presentan, además de que en algunos casos se apropian del espacio público, por lo que aparte de existir un amplio beneficio para los particulares por el aprovechamiento de dicho espacio, los ingresos que percibe el gobierno, resultado de estos proyectos, son realmente bajos.

Esta resistencia relativa a defender los derechos sociales, es muy propia de los países de América Latina, derivado de las formas deficientes y adversas en las que se implementan estos proyectos, lo que propicia la organización social, llegando a impedir el aprovechamiento desmedido de ciertos territorios y el desplazamiento de la población, lo que se identifica como el principal efecto negativo presente en el proceso de gentrificación.

En la actualidad los problemas de las ciudades respecto a los usos del suelo, son los principales elementos en el que el urbanismo se está centrando, el buscar el aprovechamiento de la infraestructura y los servicios por medio del modelo de Ciudad Compacta, el cual se puede llegar a confundir con la redensificación o el crecimiento vertical, sin embargo, se refiere más a la mixtura de usos de suelo que permitan el desarrollo urbano equilibrado y reduzcan la movilidad, también con el enfoque de minimizar las emisiones al medio ambiente.

Como conclusión, de manera general, se puede llegar a definir que el proceso de gentrificación es en gran parte responsabilidad de los gobiernos locales, en donde se evidencia la presión del sector empresarial para permitir el desplazamiento de la población, derivado de los incrementos en el valor del suelo y los servicios, por otra parte, la falta sistemas de coordinación entre el sector privado, la ciudadanía y el gobierno, no permite el desarrollo de proyectos que presenten un beneficio integral y equitativo

Eftychia Bournazo, Facultad de Arquitectura-UNAM y Luis Alberto Salinas, Instituto de Geografía-UNAM explican qué es la gentrificación, de dónde viene el concepto y en qué lugares se aplica.

L09. Más allá del Desarrollo Sostenible: La Construcción de una racionalidad ambiental para la Sustentabilidad: Una Visión desde América Latina

La Geopolítica de la Biodiversidad y el Desarrollo Sustentable

Fenómenos como la globalización, donde se encuentran inmersos aspectos como el comercio, la tecnología y la movilidad de personas, han modificado de manera relevante los conceptos de tiempo y espacio, resultando además en efectos negativos al ambiente en el planeta entero, derivados del aprovechamiento desmedido de los recursos naturales, en donde se ha priorizado el desarrollo económico, en donde la sustentabilidad tanto ambiental como cultural ha sido la más afectada.

Como parte del proceso económico del desarrollo, en el que se incluye el desarrollo sustentable, se identifica que la naturaleza ha sido cosificada, es decir, ha sido desnaturalizada de su complejidad ecológica y convertida en materia prima de un proceso económico, permitiendo la explotación capital de la misma, provocando lo que se considera como un latifundio genético, derivado de que ahora las zonas de alto valor biológico y cultural es considerado como riqueza genética.

Esta nueva conceptualización está estrechamente asociada al aprovechamiento económico de los recursos genéticos que son la materia prima de los grandes consocios de industrias farmacéuticas y de alimentos, a diferencia de los países y pueblos donde existen zonas de alto valor en biodiversidad, estas representan una significación más cultural, que son perturbados cuando se les da un valor económico.

La economía ecología se ha encargado de plantear las formas normativas en las que debe de regularse el aprovechamiento del medio ambiente, buscado internalizar los costos del mismo, ademas de delimitar la expansión para que sea posible la reproducción de las condiciones ecológicas, logrando una producción sustentable y una regeneración del capital natural, desafortunadamente, la económica carece de flexibilidad y maleabilidad para ajustarse a las condiciones de sustentabilidad ecológica, es decir , a pesar de todos los estudios acerca de la insustentabilidad creciente en el planeta y los riesgos ecológicos, no se ha logrado liberar de las razones de fuerza mayor del mercado, a pesar del desarrollo de propuestas como la ley de entropía que limita el crecimiento económico sobre la naturaleza, buscando una racionalidad ambiental

Resultado de los procesos de sustitución de importaciones e industrialización en años anteriores y con ideas de dependencia, en los años 90 en las ciudades latinoamericanas se han vuelto a orientar al uso intensivo de recursos naturales para la exportación, revestidas bajo el concepto de desarrollo sostenible, en el que se generan nuevas formas de proteccionismo comercial en el que es evidente el detrimento ambiental a pesar de existir políticas de protección y reserva de la naturaleza, siendo necesario pero inexistente el desarrollo tecnológico propio en las regiones, con la finalidad de un mejor aprovechamiento de los potenciales ecológicos con los que cuentan.

De acuerdo a la geopolítica del desarrollo sostenible, un factor determinante es la ubicación de los países, esto también se ve reflejado en los fenómenos naturales adversos de los últimos años, presentes en el hemisferio sur del planeta, la Antártida y el Cono sur, a pesar de los diferentes esfuerzos políticos por implementar medida para mitigar y reducir los efectos del aprovechamiento desmedido de los recursos naturales y la contaminación, como lo fue el Protocolo de Kioto, enfocado a reducir los efectos del cambio climático, por la emisión de gases de efecto invernadero, pero transfiriendo los efectos a países ricos en biodiversidad, regularmente pobres, que venden barato sus servicios ambientales, por lo que es cuestionable la efectividad del Protocolo de Kioto.

Otro aspecto relevante en materia de políticas de protección de los recursos naturales, se encuentra enfocado a la zonas forestales, inmerso en la Agenda 21, en América Latina existen varios países con altas tasas de deforestación, en donde despuntan México y Ecuador, seguidos de Brasil y Colombia, sumando cuatro millones de hectáreas anualmente, como se menciona anteriormente los efectos de estos detrimentos se ven reflejados en el incremento de la intensidad de los fenómenos meteorológicos, las altas temperaturas, los incendios masivos, los super huracanes e inundaciones.

Por otro lado, el aprovechamiento de la biodiversidad originaria de los conocimientos ancestrales de algunas culturas, no se ha considerado en los acuerdos políticos internacionales de la Agenda 21, permitiendo el uso y modificación de propiedades genéticas, desarrollando la modificación genética de algunos recursos y mayor control de las industria de alta tecnología, manteniendo así el control en los procesos productivos, además de que se modifican los suelos para la producción de otros productos como la soya, que provocan la deforestación y la erosión, modificando la biodiversidad y el medio ambiente.

Es importante mencionar que en los últimos años se ha generado lo que se conoce como “cultura ecológica”, que buscan la movilización y dirección de procesos sociales hacia el desarrollo sustentable, basados en principios de racionalidad y de valor simbólica y productiva presente en las comunidades y los pueblos campesinos, constituyéndolos como patrimonios de recursos naturales y culturales y desarrollando los estilos prehispánicos de desarrollo sustentable en los que la articulación productiva de diferentes ecosistemas y territorios étnicos provienen de la percepción de la naturaleza como un proceso sinérgico integrado en los que se involucra a la sociedad y sus conocimientos.

Publicado en La transición hacia el desarrollo sustentable, Perspectivas de América Latina y el Caribe, SEMARNAT, INEC, UAM, ONU, PNUMA, Enriqye Leff, Exequiel Ezcurra, Irene Pisanty y Patricia Romerio Lankao (Compiladores), México, 2002.

L07. Planeta de Ciudades Miseria, El predominio de las áreas urbanas hiperdegradadas

El predominio de las áreas urbanas hiperdegradadas

Se analiza las áreas denominadas hiperdegradadas, a partir del informe histórico y sombrío elaborado en el año 2003 por el Programa de Asentamientos de Naciones Unidas (UN – Hábitat) nombrado “The Challenge of Slums”, el cual consiste de manera general, a una auditoria fiable de la pobreza humana a escala mundial, lo cual de acuerdo a diversos estudios realizados en décadas anteriores, pronosticaba que la pobreza urbana se convertiría en el problema más significativo y políticamente explosivo para la actualidad.

Dicho informe se conformó por medio del trabajo de un gran número de investigadores y está basado, en lo especifico, en la exposición de casos concretos de pobreza en las áreas urbanas con características de gran degradación, además de las políticas planteadas enfocadas a la vivienda en 34 metrópolis, realizando la comparación de 237 ciudades y compilando datos globales sobre vivienda en el oriente, en este punto, se considera que se contaba con datos razonablemente exactos sobre la distribución de la renta o bienestar de más del 90% de la población mundial.

El concepto de slum proviene desde 1812, considerado como sinónimo de tráfico o comercio ilegal, años después el concepto se traslada de un fenómeno urbano – social, a las características específicas de cierto tipos de viviendas, transformándose el concepto a lugares de dudosa moralidad, durante el estudio de dicho fenómeno a nivel internacional, los investigadores buscaban identificar el lugar en el que se podría encontrar la degradación humana más espantosa, considerando ciudades en países como Londres, Paris, Dublín, Nueva York, Nápoles, Moscú y Calcuta.

Resultado de las investigaciones y de dicho informe, el concepto se consolida como hacinamiento, vivienda pobre o informal, falta de acceso a la sanidad y al agua potable e inseguridad de la propiedad, limitada a las características físicas y legales de los asentamientos, dejando a un lado la dimensión social, que básicamente corresponde a situaciones de marginación económica y social.

Según UN – Hábitat, la Ciudad de México y de Dacca, presentan el segundo lugar en cuanto número de residentes en áreas hiperdegradadas, en primer lugar se encuentran Ciudades en Etiopía, Chad, Afganistán y Nepal, en tercer lugar ciudades como Lagos, El Cairo, Karachi, Sao Paula, Shanghái y Delhi, dentro del análisis también se estudió la renta familiar per cápita, arrojando datos en los que las diferencias entre las ciudades consideradas ricas ascendía hasta 739 veces mayor que una pobre, siendo una desigualdad extremadamente alta.

Uno de los elementos que influyen en la investigación de las áreas marginadas, es la falta de consideración dentro de los levantamientos de información oficiales, en algunos casos como en México, en 1990 se aseguraba que únicamente el 10% de la población era realmente pobre, cuando de acuerdo a los datos de Naciones Unidas el 40% de la población se encontraba en estas condiciones.

En lo que se considera como tercer mundo, la vivienda considera cuestiones como costos, seguridad de la propiedad y personal, calidad del refugio y movilidad, esto aunado a las características de infraestructura, equipamientos y servicios que ofrecen los gobiernos, orillan a las personas de bajos recursos a ocupar terrenos de propiedad pública, que regularmente son zonas periurbanas, derechos de vías o en el caso de México terrenos ejidales.

A nivel internacional las características de la pobreza que se reflejan en la vivienda contemplan diferencias notables, separada como vivienda básica y de segunda mano, esta última mas relacionada con la conformación de las zonas degradadas, comprende viviendas de tipo mansión, coloniales, villas, quintas, en los que se presenta mayor degradación física y/o súper población, como en el caso de México, en el que las vecindades aún presentan un gran número de viviendas activas.

Las viviendas de segunda mano son menos frecuentes en el tercer mundo, ya que en estos países se enfocan más al alquiler y en donde en algunos casos las infraestructuras y servicios pueden o no ser considerados, tanto por los gobernantes como por los desarrolladores, generando barrios con un gran número de población con baja calidad de infraestructura, pero con gran rentabilidad.

Por otra parte, como alternativas a la vivienda, tanto formal como informal en las zonas céntricas de las ciudades contemplan características ilegales, como las ampliaciones, hacinamiento, albergues o el uso de la vía pública, las diferencias de espacios varían de acuerdo a las diferentes características de las ciudades en el mundo, el clima, el tipo de actividad económica dominante, la cultura y las leyes, sin embargo, todos estos modos y formas de vivienda siempre tienen algún costo, regularmente vinculado a la corrupción, ya sea por parte de instituciones gubernamentales o generada por el abuso de particulares.

Derivado de las dificultades de vivienda para la población urbana sin recursos, las comunidades hiperdegradadas de las periferias de las ciudades se han incrementado exponencialmente, al grado de que se plantea redefinir el concepto de periferia, la ocupación informal de territorios en base al costo inexistente por el mismo, resulta en la explicación del proceso urbano del tercer mundo, este costo inexistente es relativo, ya que regularmente existen estructuras que administran estos territorios de manera informal, ya sea por medio de sobornos, votos, cuotas, los cuales deberán ser cubiertos por largo periodos de tiempo, esto, aunado la carencia de infraestructura, equipamientos y servicios, resulta en un costo similar o cercano al de la adquisición de un predio de forma legal, propiciando a la urbanización pirata, en la que se subdivide o parcela un territorio por medio de tramites “legales” obligando al Estado a proporcionar los servicios e infraestructuras necesarios.

Publicado en Verso, UK, Mike Davis, 2006, Ediciones Akal.

L03. La Ciudad capitalista en el patrón neoliberal de acumulación en América Latina

Ciudad Capitalista en el patrón neoliberal de acumulación en América Latina

Partiendo desde la formación en el siglo 16 las ciudades en Latinoamérica se dieron inmersas en el proceso de acumulación originaria de capital un fenómeno que se desarrolló a partir del capitalismo proveniente del feudalismo considerando aspectos como la dominación colonial estructura los denominados patrones de acumulación de capital acompañado del fenómeno de mundialización del capital  las diferentes etapas como la independencia Los acuerdos para exportación la creación de los estados y la industrialización

por lo anterior se considera a lo largo de su historia las ciudades de Latinoamérica han sido capitalismo conformándose así socialmente y estructuralmente lo que también se caracteriza por un modo de producción desigual en el que se encuentra inmerso el tiempo la intensidad la profundidad y el territorio estudiada por Harvey en sus teorías sobre el capitalismo el territorio y la ciudad

diversos teóricos estudiaron del proceso de desarrollo capitalista en América Latina además de las formas de Urbanización identificaron este se dio de manera diferente en comparación con Europa y Estados Unidos Por lo que se considera que no es posible  que exista un patrón o modelo de igualdad mundial de desarrollo,  esto derivado por las características de las sociedades y el proceso de su estructuración, las características económicas sociales culturales y políticas Además de las diferencias geográficas medioambientales y territoriales.

Actualmente la ideología neoliberal de la globalización plantea homogeneizar al planeta planteando implementar una estructura similar de políticas económicas sociales y territoriales desarrolladas por los países hegemónicos del patrón neoliberal de acumulación imponiendo así un modelo de desarrollo que se concibe como un colonialismo intelectual.

Derivado de la imposición del patrón neoliberal de acumulación de capital, se ha desarrollado una creciente desigualdad del desarrollo capitalista entre países hegemónicos imperialistas y los dominados y atrasados, en los últimos provocando la fragmentación y diferenciación de sus formas territoriales, describiendo que en la actualidad el planeta parece una combinación caleidoscópica, es decir, un mosaico de fragmentos profundamente desiguales en lo económico, social y urbano.

En Latinoamérica la presencia histórica de formas y procesos territoriales particulares, a diferencia de Europa o de Estados Unidos, además de la presencia de núcleos indígenas o como en el caso de México, la propiedad colectiva periurbana de la tierra de los años 1917 a 1992, la urbanización acelerada de 1940 a 1980, la autoconstrucción masiva de vivienda popular generalizada desde los años 1940, además de la formación del mercado informal, como actividad laboral de subsistencia ante el desempleo estructural y la pobreza.

Por estas cuestiones es que es posible deducir que las teorizaciones y modelos urbanos “globales” homogeneizantes no tienen validez para Latinoamérica, debido a los rasgos particulares que se agudizaron en el neoliberalismo, por lo que es necesario considerar que aun en el contexto regional de los procesos entre países, regiones y ciudades son desiguales, y que las conceptualizaciones regionales solo explican los rasgos generales y comunes, no específicos.

Las ciudades latinoamericanas han sufrido grandes cambios demográficos, económicos, sociales, políticos, culturales y morfológicos, lo cual se relaciona estrechamente con las relaciones capitalistas dominantes y del tránsito de un patrón de acumulación a otro, resultado en parte de la aplicación diferenciada en el tiempo, la intensidad y la profundidad en los distintos países, además de las reformas estructurales que han materializado el cambio de patrón de acumulación de capital en la región, del intervencionismo estatal al neoliberal, modificando la arquitectura del capitalismo y su territorio, generando nuevos conflictos socio – territoriales.

El cambio más intenso de la distribución territorial de la población entre urbana y rural en Latinoamérica de forma desigual, se identificó entre los años 1940 – 1980, impulsado por la industrialización por sustitución de importaciones, la penetración del capitalismo en el campo, la descomposición de las formas agrarias precapitalistas y la expulsión del campesinado hacia las ciudades provocando el crecimiento poblacional, acelerando también los procesos de metropolización y formación de ciudades – región, patrón actual de urbanización.

Dentro del planteamiento establecido, se considera que en Latinoamérica funcionan dos mercados de suelo urbano, el formal; plenamente capitalista e inmerso en las regulaciones estatales de propiedad y el urbanismo y el informal; en el que dominan las áreas carentes de propiedad legal del suelo y/o de tipo irregular, un aspecto en común presente en estos mercados son las rentas del suelo urbano.

Las rentas urbanas y sus características estrechamente relacionadas con los precios del suelo se originan en el punto en el que se encuentra lo urbano con los rural, aspectos como la expansión urbana regular e irregular, los cambios en el régimen de propiedad de la tierra rural hacia la privación, la producción masiva de vivienda de interés social con relación de aspectos de capital inmobiliario – financiero en suelo periférico de bajo costo, las grandes infraestructuras impulsadas por los gobiernos y las empresas privadas que impulsan el fraccionamiento y crecimiento de las manchas urbanas, permitiendo también el desarrollo indiferenciado de actividades económicas.

Para el caso de la ZM del valle de México, la expansión urbana se caracteriza por un patrón de tipo cíclico, expansión – consolidación – expansión territorial, siendo que en las zonas en consolidación existe la saturación de los terrenos “libres” inmersos en el proceso de expansión, ya sea por asentamientos irregulares o empresariales.

Publicado en Seminário Internacional a Cidade Neoliberal na América Latina: desafios teóricos e políticos, Observatório das Metrópoles, 2013.

L04. Globalización, Capital y Estado

IV.- Del “Estado de seguridad” al “Estado nacional de competencia”

Posterior al proceso de crisis y reorganización del capitalismo global, una vez finalizado el fordismo, la forma en que se estructuraba el Estado se transformó de lo que respecta al “Estado capitalista”, el cual cuenta con características muy distintivas, que en el proceso de transformación ha adoptado diferentes formas, el Estado de seguridad, se describe, aplica la estructura fordista del capitalismo, esto conformó a su vez lo que se denomina como “Estado Nacional de competencia” que es el resultado de la veloz globalización de la relación de capital.

Además de ocasionar el derrumbe del socialismo de Estado, también se considera que influyó la liberalización de los mercados y la flexibilización espacial de la producción, abriéndose así las fronteras, uno de los efectos de la crisis del fordismo, fue la pérdida de la posición hegemónica de los Estados Unidos, además de que se incrementó el mercado en estados competitivos de Europa y Asia, que produjeron la pluralización del capitalismo global, un efecto negativo de esto fue qué se condicionó la regulación internacional de la economía, haciéndola inestable.

Durante este proceso los gobiernos nacionales perdieron el control sobre la política monetaria, la cual sujeta a los movimientos globales de capital, generó que todos los países buscarán posicionarse, esto provocó lo que se denominó “adelgazamiento del Estado social”, acompañado también de la flexibilización del trabajo asalariado, la privatización y desregulación, además de la minimización de los estándares ecológicos.

Resultado de las condiciones para el desarrollo, el Estado de seguridad fordista se enfocó en la institucionalización burocrática del conflicto de clases, así como en el control de los procesos sociales y económicos, planteando que dicho Estado se encargaba de organizar a la sociedad, conformando así el poder político relacionado con el capital, marginando a ciertos grupos sociales ocasionando que fueran vulnerables y controlables.

Continuando con los efectos en el Estado por la competencia posfordista, un aspecto relevante es que se renunciaron a las estrategias de integración material de alto espectro, por lo que en lugar de la normalización y la estandarización, se implementó el individualismo y la libertad de mercado, ocasionando que el estado perdiera una parte esencial de su instrumental intervencionista, además de crear las condiciones para revalorar el capital internacional, siendo esto un retroceso de las seguridades sociales, ocasionando la progresiva polarización social y la pérdida de una democracia política.

Dentro de estas características influyen la forma de democracia de los partidos oligárquicos, en los que se identifican dos ángulos; uno es que los procesos de constitución de la voluntad se oponen a las fuerzas de mercado, afectando así la base social, el otro ángulo es que también se pierde el papel que juega el pueblo y el gobierno.

Finalmente se considera el Estado Nacional de competencia no es política y socialmente más atractivo que el Estado fordista de seguridad, ya que se caracteriza por ser excluyente indicativo y antidemocrático, existen alternativas por las características económicas actuales y las cuestiones políticas cambiantes, en las cuales es necesario reformular y estructurar los principios de una política democrática.

V.- Estado nacional, nacionalismo y la pérdida de los espacios

Resultado de la globalización podría parecer que la era del Estado Nacional estuviera llegando a su fin, además del incremento en todo el mundo de los conflictos nacionalistas, es decir vuelven a resurgir fenómenos como el racismo, el chauvinismo y el sentimiento de pertenencia nacional, esto también se involucra con la migración en los diferentes países, algunas características del nacionalismo son formar parte un territorio, una zona de seguridad, una estructura de valores o una cultura.

En lo que respecta al territorio, los espacios son construcciones sociales, en los que los habitantes se apropian y conforman vecindades, barrios, regiones, esto también estructura sectores económicos, resultado de la estructura que se caracteriza en estas zonas, estos espacios no están bien planeados, ya que se encuentran estrechamente relacionados entre sí, esto sumado a fenómenos de crisis y transformación, lo que modifica la estructura social espacial.

La imposición del fordismo influyo para incrementar la internacionalización, pero también provocó que el capitalismo cayera en crisis en los años 70, esto también marcó el final de los bloques económicos políticos grandes y comprensivos, uno de los fenómenos qué causó la crisis fue el desarrollo de tecnología que beneficio a empresas multinacionales.

En conclusión, para lograr concebir un orden mundial que sea democrático socialmente justo y pacífico, se considera que los espacios económicos, políticos y socioculturales, no sé se desagregaran, sino que se reunieran nuevamente, buscando en esta ocasión evitar el modelo de civilización occidental que se caracterizó por movilizaciones sociales – militares, en este caso el objetivo es transformar concretamente las relaciones económicas.

Autor Hirsch, Joachim

L02. El Mito, La Tierra, el Príncipe

La lectura aborda el proceso, en el cual Antonio Gramsci percibe y describe “El Príncipe” de Maquiavelo, en el que se presenta una ideología política que contempla características utópicas e idealistas, que motivan a lo que se denomina “voluntad colectiva”, que se describe como una imagen cargada de experiencia capaz de generar una creencia colectiva y un estado de ánimo épico, que integrando el factor social, esto generaba la energía y el entusiasmo necesario para transformar lo existente, se hace el uso de la palabra “mito”, que en el concepto de Sorel, significaba la existencia, en el imaginario colectivo, de representaciones acerca de un futuro indeterminado en el tiempo que motivaban a los seres humanos a la acción, como movimientos sociales, cuestiones asociadas a la religión, fenómenos económicos – sociales y corrientes filosóficas, en México este concepto de mito, se plantea estrechamente asociado a la tierra.

En este capítulo se describe como en el territorio mexicano, existía una estrecha relación de las sociedades originarias con la naturaleza, sus dioses, antepasados y descendientes, este estilo de pensamiento permaneció hasta la colonia y se mantuvo posteriormente, sobreviviendo a fenómenos como la Independencia, el Porfiriato, la Revolución, no obstante, en aspectos físicos del territorio, derivado de este último fenómeno, el 90% de los campesinos perdieron sus tierras, lo que conllevo a la creación de nuevas formas y modos de administración del territorio, como las creación de normatividad agraria e instrumentos para la repartición, deslinde y restitución de tierras a los pueblos, resultado así, entre el análisis de las cuestiones culturales y religiosas y aspectos políticos y sociales, la noción de la tierra y los bienes naturales como patrimonio común, termino siento estipulado en el artículo 27 de la Constitución.

Resultado del proceso de Revolución en el país, se reflexiona acerca del fenómeno que se genera, caracterizado por la influencia en creencias y sentimientos enraizados en la historia y que contemplan elementos como la religión, la política y la reorganización de la sociedad y del poder, todo este proceso, tanto en el movimiento social, como en la reestructuración administrativa, en su momento, por los residentes extranjeros y con una previa total o parcial propiedad del territorio, denotaron las afectaciones que se presentaban derivado de la formulación de la Constitución Mexicana y el inicio de los que fue el primer reparto agrario, en al cual se les entrego tierra a los campesinos y se les retiro a los hacendados.

Posterior al reparto agrario en los años de 1920 aun existieron movimientos sociales como el golpe de Estado del General Álvaro Obregón, el cual resulto en la identificación de efectos de la Revolución asociados al territorio, como el restablecimiento de la relación estatal, la fragmentación del país respecto a la existencia de múltiples poderes locales y regionales con características militares, requiriendo la necesidad de establecer una estructura administrativa a nivel nacional la cual empezó a plantear el estilo de gobierno en el que se realizaban promesas, en este caso la de entregar tierras a los campesinos que formaron parte de los ejércitos revolucionarios, creándose así el Partido Nacional Revolucionario PNR, además de como posteriormente se fue dando el proceso de desarme de las milicias campesinas, la supremacía de un mando único a nivel nacional, el resurgimiento de caciques y las jurisdicciones territoriales de compañías extranjeras, aspectos que prolongaron la violencia agraria y fragmentación la política, efectos estrechamente relacionados con el territorio.

El proceso de reparto de las tierras en esta época se caracteriza por los fenómenos accidentados de estructuración política en diferentes estados del país, además de que entro el petróleo como un elemento de gran valor para el fortalecimiento de las estructuras administrativas, además de que, desde este tiempo, se consideraba un aspecto de vital importancia para las relaciones con Estados Unidos con visión a largo plazo, creando así lo que en la actualidad desde una visión no tan profunda del proceso tanto de la estructuración de la forma de gobierno actual, como de la propiedad del territorio, siendo este ejidal, propiedad de la nación y particular, un supuesto estereotipo de libertad y beneficio para los ciudadanos, siendo la realidad que fue también la creación de los grandes problemas políticos – administrativos de la actualidad, como el capitalismo desmedido en el cual no solo el territorio agrícola se ve inmerso, sino también los cuerpos de agua, costas, playas y bosques, la falta de unidad política, la inseguridad, el abuso de poder, la migración, la apropiación de grandes territorios de grupos delictivos principalmente asociados al narcotráfico, resultando entonces que únicamente de la memoria colectiva de los procesos históricos que han llevado a estos cambios y restructuraciones, está la posibilidad de plantear nuevas formas de hacer política y reorganización administrativa y social, las cuales inherentemente se encuentran sucediendo día con día.

Publicado en Coloquio Internacional “Miradas sobre la historia. Historiadores, narradores y troveros”. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM /El Colegio de México, 2009.

L01. De las Chinampas a las Megalópolis. El medio ambiente en la cuenca de México

De las transformaciones y el deterioro ambiental de la cuenca de México

Se plantea que, derivado del proceso exponencial de urbanización de la Ciudad de México, ubicada en la Cuenca de México, una megalópolis, que paso de ser en una época prehispánica una zona con características estéticas imponentes a un ejemplo del gran problema de crecimiento y concentración urbana a nivel internacional y mundial.

Como se ha entendido a lo largo de los años, el proceso de urbanización ha estado estrechamente relacionado con las actividades productivas, las cuales en un primer plano pertenecen a las actividades agrícolas, en la antigua Ciudad Tenochtitlán – Tlaltelolco, existió un sistema de cultivo basado en las chinampas, que era un sistema de agricultura intensiva altamente productivo formado por campos elevados dentro de una red de canales dragados sobre el lecho del lago, complementado los recursos alimenticios de la ciudad, que también importaba productos dentro del modo tributario.

Posterior a la Conquista, estos modelos de producción fueron suspendidos y sobre este sistema agrícola, fue edificada la ciudad con el modelo de desarrollo español, integrando drenajes y modificaciones para reducir las características del suelo, que no permitían la construcción de edificaciones y eran propensas a inundaciones, estas acciones resultaron en modificaciones con el paso de los años las condiciones ambientales de la cuenca, sumándose el proceso de industrialización, la ciudad creció exponencialmente llegando a albergar cerca del 22% de la población a nivel nacional, esto genera una problemática de dimensiones altamente elevadas sociales, políticas y ambientales.

Es complejo el definir si el proceso de urbanización histórico en la Cuenca de la Ciudad de México, pudo verse menos afectado si nos e hubieran alterado los modos de aprovechamiento del territorio previos a la Conquista, sin embargo, derivado de la carencia de información y resultado de este evento, además de que se plantean diversos eventos de la época, donde al parecer se modificaron los patrones de aprovechamiento de los recursos y las poblaciones, por lo que se considera que difícilmente se habría logrado desarrollar una ciudad con la capacidad de tener un menor impacto, factores como la consolidación del Gran Imperio Azteca y la Conquista, alteraron el entorno urbano y ambiental principalmente, requiriendo grandes materias primas de los bosques modificando el entorno de forma irreversible e implementando obras que a largo plazo resultaron en la gran problemática que se vive actualmente en la megalópolis, principalmente ambiental, pero también social y económica.

Publicado en CONCAYT, SEP, Fondo de Cultura Económica.

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